1. Auditoría del horno y cargas térmicas
Se registran los perfiles de temperatura en la zona de colada, los ciclos de enfriamiento y la geometría del revestimiento existente. Se identifican puntos críticos de choque térmico mediante termografía y datos de proceso.
2. Modelado analítico y simulación FEM
Con los datos de campo se construye un modelo de elementos finitos que calcula la distribución de tensiones en el monolítico y el aislamiento rígido. Se evalúa la fatiga acumulada tras 500 ciclos operativos.
3. Selección de materiales y dosificación
Se eligen ligantes de alta alúmina y espinela de magnesia para el monolítico, y paneles de silicato de calcio para el aislamiento. Se ajusta la granulometría para minimizar la porosidad y maximizar la resistencia al agrietamiento.
4. Validación en laboratorio y certificación
Se realizan ensayos de conductividad térmica, resistencia mecánica y choque térmico según ASTM C71 e ISO 1927. Se emite un informe con los resultados y la conformidad con las normativas de seguridad industrial.